El Señor Cabeza y su séquito de chiflados personajes se enfrentan desde las primeras páginas de este libro -que bien podría llamarse Manual de escatología cósmica- con una amenaza cuya sombra los acompaña a cada instante: el final de La Chora Interminable. Los lectores imaginarios se encuentran divididos entre su fascinación y su hartazgo por otra ocurrencia de los pajaritos cuenta chistes, una historia más del cazador de patos y su inseparable perro, por Willy el Mojón y su lucha por la libertad, por la afición dividida de Napoleón entre el Pachuca y su colección de semen, y por los aztecas y su necia afición por arrancar corazones humanos. La Chora Interminable es una prueba de que la risa es un lenguaje universal y, más aun, de que en el centro de ésta hay sinónimos de carcajada que atraviesan todas las culturas y los tiempos y que tienen a la popó, las tetas y los mo...leer más