La pintura en el siglo XIX era cosa que se hacía en Francia y por franceses; en el siglo XX, siguió haciéndose en Francia pero pasó a ser cosa de españoles. Los españoles, eran los que tenían que crear la pintura del siglo XX, y lo hicieron: Picasso lo hizo.
Picasso es el heredero de todos los grandes artistas; Picasso es de aquellos a los que Miguel Ángel reservaba el nombre de águilas, porque superan a los demás y atraviesan las nubes hasta alcanzar la luz del sol.
Que los historiadores y los críticos de arte tengan a bien perdonármelo: en este opúsculo donde se toman ampliamente en cuenta los deslumbrantes «escritos poéticos» de Picasso, el nombre propio del pintor no se aplica tanto a un individuo social e históricamente identificable como a una determina