«Este fogoso animal es la más alegre de mis novelas», dijo Nabokov de Rey, Dama, Valet, una sátira en la que un jovencito miope, provinciano, mojigato y desprovisto de sentido del humor irrumpe en el frío paraíso de un matrimonio de nuevos ricos berlineses.
Si nuestro yo de hace unos años pudiera ver cómo somos en la actualidad, qué hemos hecho, vivido y con quién, se sorprendería. Arnau acaba de llegar a Reykjavík con la intención de darle un giro a su vida.