Javier Sánchez Galicia es licenciado en Comunicación, maestro en Ciencia Política y Gestión Pública, maestro en Gobierno y Políticas Públicas y candidato a doctor en Investigación de la Comunicación. Actualmente es presidente del Instituto de Comunicación a. c., vicepresidente de la Asociación Latinoamericana de Investigadores en Campañas Electorales (alice) y consultor en comunicación política para campañas electorales y gobiernos en diversos países de América Latina. Ha sido conferencista internacional en seminarios y cursos especializados sobre comunicación y marketing político en Estados Unidos de Norteamérica, América Latina y Europa. Es catedrático de programas de posgrado en España, Argentina, Uruguay, México y Ecuador.
(1935-2015) nació en Osaka y desde una edad muy temprana se interesó por el manga. Con apenas 15 años conoció a Osamu Tezuka y los consejos del maestro lo animaron a lanzarse de lleno al mundo del manga como autor. En la década de 1950, cansado de las producciones infantiles y comerciales propuestas por los editores de la época, acuñó el término gekiga, que sirvió para definir un estilo de manga de carácter más adulto y experimental. Este nuevo enfoque narrativo, que privilegia el realismo y la dimensión psicológica de los personajes, revolucionó el manga e influyó en él sobremanera, abriendo nuevas perspectivas a toda una generación de autores.
Tatsumi es considerado uno de los grandes maestros del manga, para muchos comparable a genios de la talla de Osamu Tezuka o Shigeru Mizuki. Su obra ha sido traducida a numerosos idiomas y ha recibido multitud de galardones en todo el mundo, entre los que destacan el Premio Especial en el Salón Internacional de Cómic de Angoulême 2005, el Premio Inkpot en 2006, el Premio Cultural Osamu Tezuka 2009, el Premio Regards sur le monde en el Salón Internacional del Cómic de Angoulême 2012 y dos Premios Eisner (2010). En 2011, el director Erik Khoo llevó al cine la adaptación animada de su autobiografía (Una vida errante) con el título de Tatsumi.
Ema Saikō (1787-1861) nació en el pueblo de Ōgaki, en la provincia de Mino (actual prefectura de Gifu). Su padre, Ema Ransai (1747-1838), doctor en Medicina y estudioso del confucianismo, la alentó a desde niña desarrollar sus talentos literarios y artísticos. Saikō comenzó a mostrar su capacidad para la pintura con tan solo cinco años y a los trece inició sus estudios artísticos, para lo que contó con varios mentores a lo largo de su vida. El primero de ellos fue el monje Gyokurin, quien le infundió su pasión por la representación del bambú, que se convirtió en una de las especialidades de la artista.
En 1813, Saikō comenzó a formarse en poesía y conoció a Rai Sanyō, poeta y filósofo confuciano, quien la tomó como alumna y con el que tuvo una estrecha relación hasta el final de su vida. A lo largo de las décadas posteriores, Saikō continuó sus estudios en pintura, caligrafía y poesía, siguiendo la tradición heredada de China.
La artista también formó parte de varias asociaciones de poesía y se ganó el reconocimiento de los círculos artísticos e intelectuales. Saikō fue una mujer independiente y poco convencional para su época, pues renunció a las obligaciones impuestas por la sociedad para dedicarse por completo a la poesía y la pintura.
Kenji Miyazawa (1896-1933) nació en 1896 en Hanamaki, al norte de la isla de Honshu, en el seno de una acomodada familia que regentaba una casa de empeños. A los diecinueve años fue admitido en la Escuela de Agricultura y Silvicultura de Morioka y comenzó a publicar poesía tanka en revistas literarias. Tras finalizar sus estudios con honores, regresa en 1919 a su ciudad natal para cuidar de su hermana Toshi, enferma de tuberculosis y cuya temprana muerte en 1922 lo llenará de pesar. En 1926, Kenji abandona la seguridad de su empleo para dedicarse al cultivo de la tierra. Funda la Sociedad Rasuchijin para promover la agricultura, la ciencia y la música, al tiempo que continúa componiendo poesía y relatos. En 1928, un Kenji ya muy enfermo tiene que regresar a casa de sus padres. Tras luchar durante años con la pleuresía, el 21 de septiembre de 1933 Kenji encontró su eterno descanso a los treinta y siete años de edad.
Elevado a la categoría de héroe cultural tras su muerte, Kenji es una de las figuras literarias más leídas y admiradas de Japón. Conocido como «el santo del norte» por su entrega a los demás y su veneración por la naturaleza, dedicó su vida a buscar la felicidad en la felicidad de los otros.
Yuko Kuwabara fundó en 1996 la compañía de teatro KAKUTA, que ha dirigido desde entonces y con la cual ha desempeñado las funciones de autora teatral, directora y actriz en la totalidad de sus obras estrenadas. Con Amai oka («Colina dulce») recibió una nominación al Premio Kunio Kishida en 2007 y, apenas dos años más tarde, en 2009, fue galardonada por la misma obra con el Premio para Nuevos Talentos en las categorías de Interpretación y de Autor Dramático de la 64.ª edición del Festival de Arte organizado por la Agencia de Cultura. En 2012, Ōten («Ir rodando») fue candidata final tanto en la 56.ª edición de los premios Kishida como en la 15.ª edición de los premios Tsuruya Nanboku, con el que sí se alzó Atoato («Vestigios») tres ediciones después. Areno («Páramo») fue galardonada en 2018 con el Premio a la Mejor Obra Teatral en la 5.ª edición de los premios Hayakawa, organizados por la editorial del mismo nombre y en 2019 con el premio literario Yomiuri en su 70.ª edición, en las categorías de Obra Dramática y Texto Dramático. Más allá de su trabajo con la compañía KAKUTA, ha escrito los guiones de Chūgakusei nikki («Diario de un alumno de primaria»), de la televisión educativa de la NHK, y de la película Ranburingu hāto («Rambling Hearts»). En 2019, se estrenó la adaptación al cine de su obra teatral Una noche (Hitoyo), dirigida por Kazuya Shiraishi. La actividad de Yuko Kuwabara se despliega en toda una variedad de ámbitos del mundo de la escena, desde la interpretación hasta su reciente nombramiento, en 2018, como asesora artística del Toyohashi Geijutsu Gekijō Geijutsu Bunka («Centro Toyohashi de Cultura y Artes Escénicas»).
Neige Sinno nació en 1977 en la región de los Altos Alpes. Vivió un tiempo en Estados Unidos y ha vivido muchos años en México, con su pareja y su hija. Es traductora y ha publicado la colección de cuentos La Vie des rats (2007), el ensayo literario Lectores entre líneas: Roberto Bolaño, Ricardo Piglia y Sergio Pitol (Aldus, 2011, Premio Lya Kostakowsky) y la novela Le Camion (2018). Tras su lanzamiento en Francia, Triste tigre se convirtió de inmediato en el fenómeno editorial del año y ha recibido múltiples reconocimientos, entre ellos el Prix littéraire Le Monde, el Prix Blù Jean-Marc Roberts, el Prix Les Inrockuptibles, el Prix Goncourt des Lycéens y el Prix Femina en 2023 y el Grand Prix des Lectrices Elle y el Premio Strega Europeo (en su traducción italiana) en 2024.
Mercedes López Mateo (Murcia, 1998) es graduada en Filosofía, Política y Economía por la Alianza 4 Universidades (Universitat Pompeu Fabra de Barcelona, Universidad Autónoma de Madrid y Universidad Carlos III de Madrid). También estudió en la Universidad de la Sorbona (París 1), donde surgió su interés por Simone Weil. En la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) continuó sus estudios con el Máster en Crítica y Argumentación Filosófica y el Máster interuniversitario en Estudios Clásicos. En la actualidad es investigadora predoctoral en el programa de Filosofía y Ciencias del Lenguaje (UAM), con una tesis sobre el arraigo comunitario desde la filosofía de Simone Weil. Asimismo, coordina la revista académica internacional Argumenta Philosophica (Herder).
Melina Alexia Varnavoglou (Buenos Aires, 1992) es ensayista, poeta y librera. Estudió Filosofía en la Universidad Nacional de San Martín (Argentina). Es autora del poemario Por mano propia, la publicación de poesía y fotografía Los mundos posibles. Ha participado en otros libros, como Historia feminista de la literatura, tomo IV y Poetas argentinas. Lectora de Sontag desde su primera juventud, ha seguido toda su obra y su pensamiento.
Miranda Hernández, Cinthia Isabel. Nacida en la Ciudad de México, es maestra en Saberes sobre Subjetividad y Violencia por el Colegio de Saberes y en Filosofía por la Universidad Iberoamericana, donde actualmente es doctorante en Filosofía. Realizó estudios sobre teoría y práctica psicoanalíticas en el Colegio de Saberes, en el Círculo Psicoanalítico Mexicano, en la Universidad Autónoma de Zacatecas, entre otros. Su trabajo se enfoca en la incorporación de la filosofía de la diferencia en diálogo con el psicoanálisis, para una transvaloración que potencie los principios psicoanalíticos más ortodoxos en la práctica clínica, a fin de adaptarse a otras posiciones subjetivas.
Aleyda Reséndiz Vázquez, Profesora-investigadora de la Sección de Estudios de Posgrado e Investigación (SEPI) de la Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectura (ESIA), Unidad Tecamachalco, del Instituto Politécnico Nacional (IPN), México.