El cuerpo de la lengua
Los gigantes aparecen en la literatura europea entre finales del siglo xv y mediados del xvi. La inmensidad de sus cuerpos se corresponde con la de su lenguaje. El de Pantagruel es tan inmenso como su cuerpo, e igualmente exorbitante es el macarrónico del poema de Teófilo Folengo. Para ambos, el lenguaje ya no es el signo de un concepto de la mente: es un cuerpo que se puede ver, oír y tocar: un cuerpo fuera de cualquier identidad gramatical o léxico definido.
Para ambos, el lenguaje ya no es, según una doctrina rancia pero todavía dominante, el signo de un concepto del espíritu: es ante todo un cuerpo, que se puede ver, oír, tocar, un cuerpo como el de los gigantes, con su fisiología obscena y su anatomía aún más vulgar.
Giorgio Agamben nació en Roma en 1942. Es profesor de filosofía en la Universidad de Verona y traductor al italiano de las obras de Walter Benjamin. Ha publicado, entre otros, Estancias (Pre-Textos, 1995); La comunidad que viene (Pre-Textos, 1996); Homo sacer (Pre-Textos, 1999); Lo que queda de Auschwitz. Homo sacer III (Pre-Textos, 2000); Medios sin fin (Pre-Textos, 2001); El lenguaje y la muerte (Pre-Textos, 2003); Estado de excepción. Homo sacer II, 1 (Pre-Textos, 2004), Lo abierto (Pre-Textos, 2005), El reino y la gloria. Homo sacer II, 2 (Pre-textos, 2008), Ninfas (Pre-Textos, 2010) y “Bartleby o de la contingencia” en Preferiría no hacerlo. (Bartleby el escribiente de Herman Melville, seguido de tres ensayos sobre Bartleby) junto a Gilles Deleuze y José Luis Pardo (Pre-Textos, 2000).
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