John Braine nació en 1922 en Bingley, una pequeña localidad cercana a Bradford, en el condado de Yorkshire (Inglaterra).
Tras abandonar sus estudios a los dieciséis años, pasó su juventud realizando trabajos bastante poco inspiradores, como el de dependiente en una tienda, mozo de laboratorio y operario en una fábrica, período tras el cual se convirtió en ayudante de bibliotecario. Durante la segunda guerra mundial sirvió en la Royal Navy. En 1951, cansado de su empleo, que no le reportaba ningún tipo de satisfacción, decidió dejarlo todo y dedicarse a escribir a tiempo completo. Intentó primero labrarse un porvenir como autor de relatos y luego como periodista radiofónico y reportero de diversas revistas, como el New Stateman, pero fracasó estrepitosamente. Tras enfermar de tuberculosis, decidió volver a la relativa seguridad de su puesto funcionarial. Durante la convalecencia de su enfermedad, que duró dieciocho meses, empezó a escribir la obra que le llevaría a la fama: Un lugar en la cumbre (Room at the Top, 1957). La novela, que fue rechazada por cuatro editores antes de ser publicada, cosechó un éxito casi instantáneo, y lo integró por derecho propio en el movimiento literario de los «Angry Young Men», al que también pertenecían autores de la talla de Kingsley Amis, Philip Larkin, Keith Waterhouse o Allan Sillitoe. La novela suscitó la aclamación de la crítica, y rápidamente entró en las listas de libros más vendidos (se reeditó en ocho ocasiones en el primer año, y en 1970 alcanzó su decimonovena reimpresión). La editorial Penguin la colocaría entre sus títulos más vendidos de todos los tiempos, junto con obras como El amante de lady Chatterley y La Odisea. En 1959 la novela fue adaptada el cine por Jack Clayton. Braine decidió entonces volver a escribir a tiempo completo y se mudó a Londres. No obstante, por mucho que intentara escribir alguna otra novela que igualara el éxito de la primera, no lo consiguió jamás, ni siquiera cuando publicó, en 1962, su secuela, Una vida en la cumbre (Life at the Top). En 1968 publicaría la novela The Crying Game, ambientada en Londres y que buscaba en cierto modo capturar la atmósfera de los «Swinging Sixties». Braine, que en sus primeros años abrazó la causa laborista, poco a poco iría decantándose por posiciones más conservadoras, tal y como hicieran compañeros de generación como Kingsley Amis. Murió de una úlcera de estómago en 1986, en Londres.
Mexicano, médico egresado de la Universidad Autónoma Metropolitana. Diplomado en Fitoterapia clínica por la Université de Montpellier (Francia) y doctor en Ciencias Sociales y Salud por la Universidad de Barcelona. Investigador titular en el área de Antropología médica y Etnobotánica en el Instituto Nacional de Antropología e Historia, de cuyo Museo de Medicina Tradicional y Herbolaria es curador. Miembro del SIN nivel II, es integrante de la Academia Nacional de Ciencias Farmacéuticas y de la Sociedad Mexicana de Fitoterapia Clínica en colaboración con la Sociedad Francesa de Endobiogenia y Medicina. Coordina actualmente el proyecto « Actores Sociales de la Flora Medicinal en México ». Ha publicado los libros Introducción a la Medicina Social y Salud Pública en conjunto con el Dr. Fernando Mora (1985 y 1990), Destino Común. Los recolectores y su flora medicinal (1996 y 1999), y Plantas Medicinales: relato de una posibilidad confiscada (2000), así como diversos capítulos en libros y artículos de investigación.
Ernesto Vargas Pacheco, Doctorado en Arqueología. Profesor de licenciaturas de la ENAH; posgrados de la UNAM (Históricas, Mesoamericanos, Antropológicas); Universidad de Costa Rica; de San Carlos, Guatemala; la Sapiensa, Italia.
Luis Barjau nació en Jalpa de Méndez, Tabasco. Es escritor, etnólogo e investigador del INAH en la Dirección de Estudios Históricos de la cual es actualmente director. ... Recientemente Luis Barjau recibió un reconocimiento por 40 años de trabajo en el Instituto Nacional de Antropología e Historia.
Carmen Pijoan Aguadé fue profesora investigadora emérita del INAH, integrante de la Dirección de Antropología Física. Destacó por su dedicación y sus contribuciones relevantes al estudio de la osteología, la tafonomía y las poblaciones del México Antiguo
El historiador Daniel Escorza Rodríguez presentó en la biblioteca Ricardo Garibay su obra Calles de ladrillo rojo, en la que mezcla argumentos de una historia de diversidad religiosa, educación escolarizada y valores cívicos. “La idea de escribir este libro nace de la investigación del entorno social y cultural de los metodistas en Pachuca”, comentó. Para el investigador, ha sido fundamental