En Palma de Mallorca, en la imaginaria playa que rodea el homérico Mediterráneo, Joan Miró instalará en 1956 su taller definitivo.
Job fue escrita en 1930 y está inspirada en el personaje bíblico. Ambientada en Europa Oriental, relata las condiciones de vida de los judíos, en una analogía moderna de la historia bíblica.