La voz de Fernando Pinto do Amaral es de las que con más claridad resuenan en el amplio panorama poético portugués de finales del siglo pasado y comienzos del presente.
La luz que fluye de la divinidad es una invitación a recorrer, a través de la palabra autobiográfica de Matilde de Magdeburgo, mística y poeta del siglo XIII, los caminos del amor.