Con una inusitada sensibilidad, a través de esta antología de cuentos, observamos a Virginia Woolf en una de las empresas más fascinantes de la literatura: la creación de un personaje de ficción como la señora Dalloway.
En las épocas de Terror, dice Paulhan en Las flores de Tarbes o El Terror en las Letras (1941), a los hombres se les exige la pureza, y se toman más en consideración las obras que las personas.
Los versos únicos de Las flores del mal, irrepetibles en su particular revelación de la imperfecta, a veces aberrante naturaleza de los hombres, suponen la culminación de siglo y medio de romanticismo.
En el presente libro, el autor busca comprender las lógicas de la violencia y definir sus límites y sus diversas representaciones. Los fenómenos de violencia están impregnando cada vez más la actualidad cotidiana.