Nueva York ejerció un fuerte influjo sobre Henry James, que siempre permaneció ligado a esa ciudad —donde nació y pasó parte de su infancia—.
En marzo de 1906, Gorki llegó a Nueva York en busca de apoyos para la causa antizarista. Descubrió una ciudad que aún hoy, bajo las luces y resplandores, tras las esquinas y las expectativas, junto a monumentos y parques, perdura.
En el medio siglo comprendido entre 1890 y el inicio de la Segunda Guerra Mundial, un universo gay masculino altamente visible, sumamente complejo y continuamente cambiante tomó forma en la ciudad de New York.
“Queremos encontrar una historia. Nos reunimos y charlamos. Leemos reseñas; no tenemos tiempo para leer libros enteros. Leemos atentamente lo que se escribe acerca de las obras de teatro.