Ocupando el futuro
La indignación expresada en las plazas de Tahrir, Syntagma, Zuccotti o Catalunya no es mera cólera ante la injusticia, sino pasión constituyente, y va en sentido contrario a la atomización que nos impone el neoliberalismo.
¿Puede la planificación económica contribuir a evitar la catástrofe climática a la que conduce el capitalismo? Una propuesta intempestiva.