Michel Agustin nos ofrece un texto único: poesía humorística que no depende del performance o de la rima para arrancarnos una carcajada. Ya que la imaginación impredecible y surrealista de Agustine le permite abordar un amplio esectro de temas, su literatura es especialmente atractiva. Por supuesto que escribir no significa que se plasmen sobre el papel nuevas palabras. Se trata de, del tremendo montón de las ya existentes, tachar de forma precisa tantas, de modo que a fin de cuentas quede algo. A pesar de su tono frecuente-mente lúdico, el trabajo de Agustin tiene también sus momentos oscuros e inquietantes.