Este libro reúne nueve ensayos en los que Roger Chartier, uno de los principales representantes de la historia cultural contemporánea, propone una nueva manera de comprender la cultura, los libros y las prácticas de lectura. Frente a la tradicional «historia de las mentalidades», Chartier desarrolla una historia de las representaciones, centrada en cómo los individuos y las sociedades producen, interpretan y se apropian de los textos y de los significados culturales.
La obra analiza el impacto que tuvieron la alfabetización y la expansión de la imprenta en la Europa moderna. Chartier muestra cómo la circulación de textos escritos contribuyó tanto a la formación del Estado moderno como a la creación de espacios de intimidad, crítica y debate público. La lectura deja de entenderse como una actividad pasiva para convertirse en una práctica social que transforma el sentido de las obras y de la cultura misma.
A través de estudios sobre obras como La Celestina y El Lazarillo de Tormes, el autor examina cómo los significados de los textos cambian según sus lectores, contextos de recepción y formas materiales de difusión. El libro constituye una reflexión fundamental sobre la relación entre escritura, lectura, poder y construcción cultural.