La escritura del desastre

Editorial
Año de publicación
2015
Páginas
128
Alto
23 cm
Ancho
14 cm
Desastre: lo que queda por decir cuando se ha dicho todo, ruina del habla, desfallecimiento de la escritura, rumor que murmura, lo que resta sin resto; siempre por venir, siempre pasado; histórico fuera-de-la-historia. Olvidémonos del lenguaje ordinario: solo un ejercicio sublime de ironía (¿se le puede dar ese nombre?) hace posible la escritura del desastre....Leer más
Desastre: lo que queda por decir cuando se ha dicho todo, ruina del habla, desfallecimiento de la escritura, rumor que murmura, lo que resta sin resto; siempre por venir, siempre pasado; histórico fuera-de-la-historia. Olvidémonos del lenguaje ordinario: solo un ejercicio sublime de ironía (¿se le puede dar ese nombre?) hace posible la escritura del desastre. Olvidémonos de toda dialéctica: solo un ejercicio acrobático, intenso y excesivo del lenguaje (una palabra es siempre más que una palabra) posibilita un pensamiento del desastre. A través de este pensamiento, sustentado en una escritura fragmentaria, casi aforística, que hace hablar al lenguaje más allá de sí mismo (lenguaje de pura trascendencia sin correlato alguno, diría Levinas) acerca Maurice Blanchot al lector a temas nucleares en su obra: la pasividad como exigencia cargada de responsabilidad, como pasión anónima (yo sin yo) que ante el poder y la opresión responde con el rechazo, la resistencia y el combate (el desastre es lo único que mantiene a distancia el dominio); la relación de no reciprocidad con el otro, el prójimo (que pesa sobre mí hasta abrirme a la radical pasividad); la amistad como relación inconmensurable (el afuera unido en su ruptura y en su inaccesibilidad); la experiencia imposible de la muerte (paciencia infinita de aquello que no se realiza nunca de una vez por todas)? Escritura fragmentaria, mas no estanca: el pensamiento del desastre arrastra a Blanchot a un diálogo crítico, por momentos con el psicoanálisis (arrumbado por la bella y arrebatadora descripción, autobiográfica, de una «escena primitiva» y su secreto), por momentos con Hegel (ese enemigo inevitable), y sobre todo con Heidegger (el recurso a la etimología siempre en entredicho); pero también, en resonancia creadora con Nietzsche, Kafka, Melville, Hölderlin, Mallarmé, Valéry y René Char. Leer menos
Clasificación
Filosofía > Filosofía General
Título
La escritura del desastre
ISBN
9788498795691
$515.00 -25.00%
$386.25
Maurice Blanchot, novelista y crítico, nació en 1907. Su vida está enteramente consagrada a la literatura y al silencio que le es propio. Estas dos escuetas frases han acompañado durante años las ediciones francesas de algunos de los libros de Blanchot. Se podría añadir ahora la fecha de su muerte: febrero de 2003. Nacido en Quain, una grave enfermedad sufrida al final de la adolescencia le dejará secuelas para el resto de sus días y acaso marcará su carácter frugal y retirado....Leer más
Maurice Blanchot, novelista y crítico, nació en 1907. Su vida está enteramente consagrada a la literatura y al silencio que le es propio. Estas dos escuetas frases han acompañado durante años las ediciones francesas de algunos de los libros de Blanchot. Se podría añadir ahora la fecha de su muerte: febrero de 2003. Nacido en Quain, una grave enfermedad sufrida al final de la adolescencia le dejará secuelas para el resto de sus días y acaso marcará su carácter frugal y retirado. En la Universidad de Estrasburgo leerá a Husserl y a Heidegger en compañía de Emmanuel Levinas, a quien desde entonces le unirá una íntima amistad. Vinculado durante su juventud a publicaciones ultranacionalistas de derechas, donde verán la luz algunos de sus primeros artículos, conoce en 1940 a Georges Bataille, con quien compartirá «el reconocimiento de una común extrañeza» y cuya influencia será decisiva para el decurso futuro de su obra y su orientación política radical de izquierdas. Al tiempo de la publicación de sus primeros relatos y novelas (Thomas el Oscuro, Aminadab), a finales de los años cuarenta, Blanchot inicia una intensa actividad como crítico literario, textos que irá reuniendo en sucesivos volúmenes: Falsos pasos (1943), La parte del fuego (1949), Lautréamont y Sade (1949), El espacio literario (1955), El libro por venir (1959; Trotta, 2005), El diálogo inconcluso (1969) y La amistad (1973). Se trata de una escritura en la que Blanchot cuestiona permanentemente la posibilidad de la literatura, del escritor y de la obra, en una reflexión atravesada por las nociones de lo neutro, la soledad y la «desobra». A ésta consagrará uno de sus últimos escritos, La comunidad inconfesable (1983), en el que se muestra la convergencia de su pensamiento literario y político. Leer menos

Todos los libros de este autor