Diario de un escritor

Crónicas, artículos, crítica y apuntes
Editorial
Año de publicación
2010
Páginas
1610
Encuadernación
Tapa Dura

Diario de un escritor fue la publicación mensual que Dostoievski dirigió desde 1873 hasta su muerte en 1881, unas páginas donde quedó agrupado todo su pensamiento y donde igual tenían cabida la actualidad rusa, la crítica política o social, el análisis literario y cultural, o las impresiones personales ante los diferentes sucesos históricos. Apasionado y radical, Dostoievski documenta en este libro hechos como el conflicto entre eslavófilos y occidentalistas, la situación política europea o los problemas de educación en la Rusia de la época, al tiempo que dedica algunas de sus mejores páginas a los grandes literatos rusos (Pushkin, Lérmontov, etc.), a ensalzar obras recientes (como Anna Karénina) que en la actualidad son clásicos, y donde también publicó incluso algunos de sus más conocidos relatos, como "El muzhik Maréi" o "La mansa". Esta nueva edición, preparada por el escritor y eslavista Paul Viejo, recoge además todas las colaboraciones que Dostoievski publicó previamente en prensa y se complementa con una amplia selección de apuntes de sus cuadernos, formando "un documento clave y necesario –como afirma Viejo en el prólogo– para la compresión de la historia más reciente de Rusia, de la evolución de una nación, sus conflictos sociales y políticos, y también en cierta manera una buena panorámica de la literatura rusa escrita por uno de sus nombres claves".

Durante más años, tres traductores (dos en España y uno en Rusia) trabajaron en este proyecto dirigido por Paul Viejo. Y es que Dostoievski, además de ser uno de los grandes novelistas de la historia de la literatura, se dedicó durante la mayor parte de su vida al periodismo y fue un activo creador de opinión. Diario de un escritor es, sin duda, uno de sus proyectos mayores y ha terminado convirtiéndose en una suerte de testamento y compendio de todo su pensamiento. Los reportajes, los ensayos y los apuntes críticos que Dostoievski fue publicando en diferentes revistas constituyen no sólo un recuento de las filias y fobias del autor, sino que se revelan como un documento clave y necesario para la comprensión de la historia más reciente de Rusia, de sus conflictos sociales y políticos, y también en cierta manera una buena panorámica de la literatura rusa escrita por uno de sus nombres claves. De género inclasificable y límites difusos, en sus páginas tiene cabida por igual la actualidad, la crítica literaria y algunas de las más importantes narraciones breves de Dostoievski. Esta edición completa reúne en un único tomo todos los textos que el escritor ruso publicó como Diario de un escritor, pero también el resto de su producción periodística y ensayística, junto con una amplia selección de sus cuadernos de notas. ?

Clasificación
Literatura > Literatura General
Título
Diario de un escritor
ISBN
9786077720881
$1,315.00 -30.00%
$920.50
El pensamiento no oficial o heterodoxo, casi nunca encuentra en Rusia otro camino de expresión que no sea el de la literatura....Leer más
El pensamiento no oficial o heterodoxo, casi nunca encuentra en Rusia otro camino de expresión que no sea el de la literatura. Sólo en el ámbito de la ficción se tolera la expresión de unas ideas y unos sentimientos no fiscalizados por el poder, ya sea éste político o eclesiástico. Desde este punto de vista se puede interpretar la obra de Dostoyevski, un escritor que, a través de sus obras, intenta dar respuesta a sus interrogantes espirituales y religiosos, metafísicos y éticos, psicológicos y sociales. Así pues, si aceptamos la idea de que el pensamiento ruso es, como dice George Steiner, fundamentalmente religioso, la obra de Dostoyevski se puede leer como un intento de expresar este pensamiento en términos propios, literarios, es decir encarnados en argumentos, personajes, sueños y, sobre todo, diálogos. De forma que, dejando de lado los hilos propiamente formales del tejido literario dostoyevskiano, al margen de la prodigiosa capacidad de arrastrar al lector en pos de las aventuras anímicas y pasionales de sus personajes, en lo que se refiere al mensaje del autor –primer objetivo de éste–, se puede decir que la obra de Dostoyevski es la expresión de una constante reflexión filosófica en torno a la libertad. Pero quizás lo más sorprendente de este autor es que ha creado una obra que, siguiendo su camino ideológico consistente en la secularización de un pensamiento religioso, llega, paradójicamente al mismo punto de partida, a la ortodoxia cristiana, a una idea cristiana según la cual el hombre encuentra sentido a su existencia en la verdad revelada, es decir en el mensaje inmutable de Dios interpretado por la Iglesia. Si, por ejemplo, Noches blancas (1848), una de sus primeras novelas, se puede leer como una exaltación apasionada de la bondad humana, Los hermanos Karamázov (1880), la última obra de Dostoyevski, nos viene a descubrir que todos somos culpables, o, en cualquier caso, que todos somos responsables tanto de nuestros actos como los de los demás. La reflexión sobre la libertad humana, fundamento de nuestro ser, nos lleva –siempre desde la perspectiva de Dostoyevski– a la necesidad de aceptar libremente la ley divina, el mandato de la fe, el catecismo de la verdad, o, lo que es lo mismo, a negarnos libremente a ser libres. Nacido en Moscú en 1821, hijo de un médico, Fiódor Dostoyevski se sintió pronto poseído por una poderosa vocación literaria. Su profundo sentimiento religioso lo llevó a interesarse por los «humillados y ofendidos» y por las reformas sociales, actitud que le valió largos años de condena y la deportación a Siberia. En estos años se produce un giro radical en su visión del hombre y del mundo. Vuelto a San Petersburgo en 1860 reinicia su carrera literaria, actividad en la que, a pesar de las dolencias y de las dificultades, prosiguió hasta el final de su vida, en 1881. La obra de Dostoyevski puede dividirse, como su ideario, en dos grandes períodos, separados por la condena. El primero, de aprendizaje y penetrado de un socialismo cristiano, con obras como Pobres gentes (1846) o Noches blancas (1848), y el segundo, con sus grandes novelas Crimen y castigo (1866), El idiota (1868), Los demonios (1872), Los hermanos Karamázov (1880) y el colosal Diario de un escritor, en el que el escritor se nos muestra en toda su grandeza y profundidad psicológica, así como en su contradictorio y rico talante profético Leer menos

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