El propósito de la presente obra es incidir, desde una perspectiva teológica, en el discurso de la espiritualidad y las espiritualidades, un discurso tan generalizado como poco o mal definido en muchas ocasiones.
Reale propone una interpretación de las denominadas "doctrinas no escritas" de Platón contraponiéndolas a la enseñanza plasmada en los Diálogos escritos, de modo que estos últimos deben ser leídos desde los presupuestos de aquéllas.
No fue una corriente literaria, sino más bien un movimiento de las cosas, una tendencia de lo real. La reunión tácita de una generación de novelistas tan dispares fue aquel sustrato común, impersonal: la experimentación de nuevas formas de escritura.
El acto de hacer una pregunta parece muy fácil, algo que no encierra ningún misterio: en general, son los que no saben los que preguntan.