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Frederick Hadland Davis fue uno de los principales estudiosos ingleses de la cultura y la filosofía de Extremo Oriente. Escribió numerosas obras relacionadas con la historia y el folclore de Japón y China como El noveno inmortal y otros cuentos de China y Japón (1931) o Japón: de la Edad de los Dioses a la caída de Tsingtau (1916). Fue también gran experto en orientalismo y en los místicos persas, en especial Rumi y Jami a los cuales dedicó sendas obras. En esta edición se incluyen 32 grabados originales de la ilustradora inglesa Evelyn Paul que fueron realizados expresamente para acompañar la edición original de la obra de 1913.
José Joaquín Sánchez Espina, nacido el 19 de Diciembre de 1955 en Villalba del Alcor (Huelva), es profesor de japonés, traductor, excelente ceramista y un profundo conocedor de la cultura japonesa, no en vano ha vivido gran parte de su vida en el país nipón, donde ha desarrollado y perfeccionado su carrera artística en el mundo de la cerámica y el idioma. Ya de regreso a España se ha establecido en Oviedo donde ejerce sus dos pasiones, la enseñanza y la cerámica y colabora como traductor e intérprete para varias editoriales y empresas.
Cora Requena Hidalgo es Máster en Literatura por la Universidad de Chile y Doctora en Filología por la Universidad Complutense de Madrid. Es Profesora de Literatura y Medios Audiovisuales en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid. Su línea de investigación y últimas publicaciones giran en torno a la narrativa de tradición culta y popular en la literatura y en los medios audiovisuales japoneses.
Tokutomi Roka, el primer novelista japonés conocido en lengua española, nació en Kumamoto el 8 de diciembre de 1868 y es considerado por muchos el «Tolstói de Japón» no en vano el célebre autor ruso marcó el camino a seguir no sólo en su carrera literaria sino también en su filosofía de vida. En 1906 Roka tuvo la oportunidad de entrevistarse con Tolstói en Yasnaya Polyana y a su regreso a Tokio decidió poner en práctica los ideales del escritor ruso y vivir una «vida campesina». De su viaje por Europa, su encuentro con Tolstói y su peregrinaje a Jerusalén da testimonio «Junrei Kiko» [Notas de un peregrino]. La obra literaria de Roka alcanzó las cotas de éxito más altas de su época. «Namiko», se convirtió en el best seller por antonomasia de la era Meiji y su fama traspasó fronteras, llegando a ser publicada en inglés, francés, italiano y español con notable acogida por parte del público occidental.
Matsuo Bashō (1644-1694) está considerado no solo como el mejor poeta de haiku de Japón, sino también como el mejor poeta japonés de todos los tiempos. Nacido y educado como samurái, a los veintitrés años pasó a ser rōnin, ante la muerte de su señor feudal; pero en vez de seguir el camino de las armas, se orientó por el de las letras. Estudió clásicos chinos, Zen y las doctrinas de Confucio, y se hizo monje itinerante. Recorrió las tierras de la isla de Honshū en varios peregrinajes. Bashō murió por el quebranto físico que le causara uno de sus queridos vagabundajes. Gracias a Matsuo Bashō el haiku dejó de ser un entretenimiento literario divertido e intrascendente para convertirse en un canto a la vida de la naturaleza inserta en la vida cósmica, ahí donde palpita como nexo la vida humana.
Shimazaki Tōson (1872-1943) nació en Nagano y estudió en la universidad Meiji Gakuin. Fue maestro en una escuela femenina, pero hubo de dimitir tras enamorarse de una alumna. En esta época se dio a conocer en los círculos literarios como poeta romántico del «nuevo estilo». Regresó a la docencia como profesor de inglés en Komoro y, ya casado, se instaló en Tokio en 1906, año en que publicó su primera novela, El precepto roto, cosechando un éxito arrollador y agotando cinco ediciones ese año. Sus obras se caracterizan por su tono autobiográfico: Haru (1908), Ie (1910-1911). Tras la muerte de su mujer y un idilio escandaloso con una sobrina, Tosōn se trasladó a Europa. A su vuelta publica «Una nueva vida» (Shinsei, 1918), una confesión arrepentida por su comportamiento impúdico. Murió de un infarto en 1943 dejando una obra inacabada, Tōhō no mon («La puerta del Este»).
W. G. Beasley (1919-2006) nacido en Brackley, Inglaterra, fue uno de los pioneros en la introducción de la historia de Japón en las Universidades inglesas y uno de los investigadores más importantes sobre esta materia. Con su dedicación y su obra contribuyó a comunicar el conocimiento sobre Japón a un público más amplio. Tras servir en la Marina durante la II Guerra Mundial aprendió japonés y comenzó un idilio con la Historia de Japón que duraría toda su vida. Al finalizar sus estudios de Doctorado se convirtió en Profesor de Historia Oriental en la School of Oriental and African Studies, de la Universidad de Londres. Compaginó su labor como docente con la investigación, a esta última tarea dedicaría toda su vida. En 1983 el gobierno japonés le otorgó la Orden del Sol Naciente y en 1984 se convirtió en Miembro Honorario de la Academia Japonesa. Finalmente, en 2001 la Fundación Japón le otorgó su Premio en reconocimiento a su labor divulgadora e investigadora de la historia japonesa.
Izumi Kyoka (1873-1939) nació en Kanazawa en1873 en el seno de una familia de artesanos y artistas. Debido a la precariedad económica familiar cursó estudios en una escuela gratuita dirigida por misioneros presbiterianos. Tras un intento fallido de entrar en la universidad, Kyoka se traslada a Tokio en 1890, con el sueño de ser escritor y es aceptado como pupilo en casa del literato Ozaki Koyo. En 1985 suscita el interés del público con «La patrulla nocturna» y la aclamada «El quirófano» y el éxito culmina en 1900 con «El santo del monte Koya», su obra más emblemática, a la que seguirán una extensa colección de relatos entre los que destacan «La mujer carmesí» y «Un día de primavera». En 1973, para conmemorar el centenario de su nacimiento, se instauró el prestigioso premio literario que lleva su nombre.
Lafcadio Hearn (1850-1904), nacido en Grecia de padre irlandés y madre griega, se crió entre Grecia e Irlanda. A los diecinueve años se trasladó a los Estados Unidos para iniciar su carrera de periodismo y posteriormente a Japón en 1890, donde pasaría el resto de su vida como profesor y escritor. Fue uno de los primeros europeos en dar a conocer la cultura japonesa al lector occidental. Su larga estancia en Japón, sumada a su profundo conocimiento de la cultura y tradiciones niponas y a su imaginación poética y estilo narrativo le han asegurado un lugar privilegiado en la comunidad lectora occidental pero su especial sensibilidad y su completa comprensión del temperamento japonés le han asegurado un lugar más privilegiado aún en el corazón de los japoneses, que aún le consideran el occidental que mejor les ha comprendido.
Miyazawa Kenji (1896-133) en Hanamaki, en el seno de una familia acomodada. A los 19 años fue admitido en la Escuela de Agricultura y Silvicultura de Morioka y comenzó a publicar poemas en revistas literarias. Tras finalizar sus estudios, regresa en 1919 a su ciudad natal para cuidar de su hermana Toshi, enferma de tuberculosis. Pero, debido a desavenencias con su padre, se traslada a Tokio, donde trabaja como ingeniero agrónomo y docente y entra en contacto con los círculos literarios de la capital. Publica sus primeras historias con gran éxito de crítica. En 1926 abandona la seguridad de su empleo y se muda a Shimoneki para dedicarse a la agricultura y escribir. Tras luchar durante años con la pleuresía muere en 1933, a los 37 años de edad, tras sufrir una neumonía aguda.