Antonio Escohotado Espinosa (Madrid, 5 de julio de 1941) es un pensador, ensayista y profesor universitario español cuyas obras, si bien centradas principalmente en el derecho, la filosofía y la sociología, han abordado una gran variedad de campos. Obtuvo notoriedad pública por sus investigaciones acerca de las drogas, y son conocidas sus posiciones antiprohibicionistas. El leitmotiv de su obra es una afirmación de la libertad como antídoto frente al miedo o las coacciones que empujan al ser humano hacia toda clase de servidumbres.
W.G. Sebald (1944-2001) nació en Wertach, Alemania, vivió en Suiza, después de acabar sus estudios universitarios, y luego en Inglaterra. Desde 1970 fue profesor en Norwich. Murió en accidente automovilístico el 14 de diciembre de 2001.
Ryū Murakami (村上龍?), escritor y director de cine japonés, nacido en Sasebo, Nagasaki, el 19 de febrero de 1952. Su nombre verdadero es Murakami Ryunosuke (村上龍之介?). Su prolifera carrera como novelista comienza en 1976 con Azul casi transparente, obra que lo convirtió en bestseller y le granjeó el elogio de la crítica especializada. Sus novelas suelen caracterizarse por la crudeza en las descripciones y la violencia de las situaciones narradas. Además, el hecho de haber vivido cerca de una base militar estadounidense en su Sasebo natal, le permitió conocer en profundidad la cultura e idiosincrasia norteamericana, lo que se observa en algunas de sus obras, como por ejemplo en Sopa de Miso. Ryu Murakami también inició una carrera como director de cine. De sus obras cinematográficas cabe destacar Tokyo Decadence (1992). También fue batería en un grupo de rock. Debido a la coincidencia de apellidos con Murakami Haruki, en los ochenta sería frecuente que se hablara de los "dos Murakamis", aunque en realidad no son parientes ni comparten mucho en términos literarios.
Günter Wallraff (1 de octubre de 1942 en Burscheid, Alemania) nacido como Hans- Günter Wallraff es un periodista de investigación encubierta y escritor alemán. Es conocido por los reportajes encubiertos en diversas grandes empresas, el tabloide alemán Bild-Zeitung y distintas instituciones con el método de periodismo de investigación, donde narra las condiciones de trabajo u ocupación en la sociedad industrial alemana. Sus métodos radicales de investigación periodística han dado lugar a un verbo en alemán wallraffen (wallraffear), donde el reportero se transforma, creando una identidad ficticia, un sujeto que vivirá todas las experiencias relatadas posteriormente, que de otro modo son difíciles de investigar.
De un individuo que entró en la universidad a los 16 años, se licenció en Historia a los 19, estudió Sociología en Cambridge a los 20, es profesor de Historia del Pensamiento del Siglo XX desde los 22 y que con 24 acaba de ser finalista del Premio Anagrama de Ensayo, no se puede esperar que le tenga mucho respeto al tiempo. De hecho, Luciano Concheiro lo quiere matar. A Concheiro le gusta leer poesía en voz alta. Caminar sin rumbo fijo. Cultivar una serenidad reflexiva, así sea atrapado en un atasco en la Ciudad de México, todo un desafío ontológico. Cree que en cualquier fragmento de cotidianeidad se puede hallar la oportunidad de darle un sopapo al imperio de la aceleración.
Tom Reiss (Nueva York, 1964) es periodista y escribe regularmente en el New York Times, el Wall Street Journal y el New Yorker, entre otros. Fue en 1998, durante un viaje que hizo a Azerbaiyán, cuando descubrió a Kurban Said y su obra maestra, Ali y Nino. Así empezaron más de cinco años de investigación, durante los que viajó por una decena de países para averiguar el misterio que envuelve, desde 1942, a este autor de múltiples identidades al que dedicó su extraordinario libro El orientalista: «Como si siguiera los pasos de En busca del barón Corvo, Tom Reiss investiga y reconstruye la fascinante vida de un excéntrico de la literatura» (Ponç Puigdevall, Presència); «No dejen de leer esta obra insólita y magistral. Me lo agradecerán mientras vivan» (Juan Manuel de Prada, ABC); «Fascinante, maravillosa biografía detectivesca» (Jacinto Antón, El País); «Esta magnífica biografía, El orientalista, que pese a su extensión y densidad se lee con la avidez de una inteligente novela de aventuras en un clima histórico cambiante descrito con precisión. La narración de su vida, reconstruida con indiscutible talento artesanal por Tom Reiss, deslumbra como suelen hacerlo las grandes ficciones en manos de creadores solventes» (Robert Saladrigas, La Vanguardia); «El orientalista es también una biografía cultural de Europa que logra remontarse hasta unos siglos antes del nacimiento de su enigmático y proceloso protagonista» (J. Ernesto Ayala-Dip, El Correo Español).
John Kennedy Toole nació en Nueva Orleans en 1937 y murió en 1969. Estudió en la Columbia University, donde obtuvo el título de máster en Inglés, y fue profesor en la University of Southwestern Louisiana y en el Dominican College de Nueva Orleans. La publicación póstuma de La conjura de los necios, aclamada unánimemente como una obra maestra, le ha acreditado como uno de los más extraordinarios novelistas norteamericanos de todos los tiempos. Tras una enmarañada situación legal, por fin se ha publicado también su primera novela, La Biblia de neón.
Graciela Speranza (Buenos Aires, 1957) es crítica, narradora y guionista de cine. Enseñó Literatura Argentina en la Universidad de Buenos Aires, fue profesora visitante en la Universidad de Columbia y enseña Arte Contemporáneo en la Universidad Torcuato Di Tella. Entre otros libros ha publicado Guillermo Kuitca. Obras 1982-1998, Manuel Puig.Después del fin de la literatura y, en Anagrama, Fuera de campo. Literatura y arte argentinos después de Duchamp y Atlas portátil de América Latina. Arte y ficciones errantes, finalista del Premio Anagrama de Ensayo. También es autora de dos novelas, Oficios ingleses y En el aire. Ha colaborado en los suplementos culturales de los diarios Página/12, Clarín y La Nación y dirige junto con Marcelo Cohen la revista de letras y artes Otra Parte.
Grace Paley (Nueva York, 1922 - Vermont, 2007) vivió entre dos culturas: la de sus padres, inmigrantes judíos rusos, y la de la gente de la calle, que le proporcionaba el material para sus escritos. Su obra es breve —gran parte de su tiempo lo dedicó a la política—, pero la situó en un destacadísimo lugar entre los escritores norteamericanos: «Grace Paley es a la narrativa lo que Sylvia Plath fue a la poesía norteamericana. Recuperada por el feminismo, es la demostración práctica de que las mujeres pueden aportar a la literatura ironía y humor» (Marta Pessarrodona); «Representante egregia del humor judío mejor actualizado, Grace Paley lo es también de la más rica tradición del cuento norteamericano. Narradora de excepción» (Leopoldo Azancot); «Magnífica. Opera con criterios libérrimos, aplicando las soluciones que le dicta su propio instinto anárquico o su voluntad soberana. No tiene desperdicio» (Robert Saladrigas, La Vanguardia); «Imprescindible. Una manera de entender la literatura que no cree ni en los principios ni en los finales, y mucho menos en lo unívoco de las líneas rectas. Es el lenguaje el que convierte a estas vidas en algo tan único, tan especial, tan curvilíneo e imprevisible» (Sergi Sánchez, El Periódico); «Una de las narradoras más extraordinarias de la segunda mitad del siglo XX. Relatos sagaces, irresistiblemente cómicos y de gran profundidad humana» (Cecilia Dreymüller, El País); «Cuentos cargados de humor, directos, agudos, expresivos. Un mosaico humano complejo, muy gracioso y de implacable honestidad» (Mariana Enriquez, Página/12).