Las universidades constituyen dominios sociales y, a la vez comunidades de habla enteramente sensibles a las influencias del pluralismo cultural contemporáneo y a las innovadoras configuraciones entre lenguaje y sociedad.
Neoclasicismo, romanticismo, realismo, impresionismo, es decir, las principales tendencias del gusto del siglo XIX, convergen, en armonía y no obstante sus recíprocas divergencias, en el estilo de Corot, sin que quepa decir que estamos ante un pintor ecléctico.
“Caminar en nuestros días, y sobre todo en nuestros días, no es volver a los tiempos neolíticos, sino más bien ser profeta”, escribía Jacques Lacarrière. Al recrear una reflexión llevada a cabo hace una decena de años, David Le Breton comprueba que el estatuto de caminante cambió mucho.
Caminar comenzó como una conferencia, leída por primera vez en 1852, y fue uno de los discursos más repetidos por Thoreau a lo largo de una década.