A juicio de Richard Ellmann, biógrafo de Joyce y editor de las cartas, éstas exigen respeto por su intensidad y sinceridad y porque cumplen la confesada determinación de Joyce: expresar todo lo que pensaba.
Estas cartas dan a conocer una década decisiva pero hasta hoy muy poco conocida de la vida de Signmund Freud, la que abarca desde sus estudios de bachillerato al examen de doctorado en medicina.