Incapaz de gestionar la complejidad del saber en el siglo XXI, la institucionalidad liberal ha sido arrollada por una poderosa alianza entre los datos y los algoritmos, nuevos soberanos inmunes a la regulación legal y democrática. Una dictadura digital se proyecta en el horizonte.
El estudio del World Wide Web (www) se está convirtiendo en uno de los campos de investigación más interesantes y, como dice Kleinberg, «pocos eventos de la historia de la computación han tenido tanta influencia en la sociedad como la llegada y crecimiento del Worid Wide Web».
Motores de búsqueda, teléfonos inteligentes, aplicaciones, redes sociales: la tecnología digital ha entrado en nuestra vida cotidiana no solo como una herramienta externa que simplifica la comunicación y la relación con el mundo, sino como un espacio antropológico nuevo que cambia nuestra forma d