Un aborigen australiano sería incapaz de reconocer el tema de la Última Cena; para él no expresaría más que la idea de una comida más o menos animada.
Erwin Panofsky
En el epicentro de la crisis financiera mundial, cuando Islandia se vino abajo, Gnarr, el humorista más conocido del país, pensó que era el momento perfecto para cambiar de registro y divertir a los islandeses desde otras estrategias, convirtiéndose en político a tiempo total.
Antes de morir, a los cuarenta años, Luis Ignacio Helguera planeó un libro en el que reuniría textos breves, misceláneos, mordaces: De cómo no fui el hombre de la década y otras decepciones. Se compondría de fábulas, ensayos veloces, aforismos, lecturas y retratos.