«Señores, ¿os gustaría escuchar un bello cuento de amor y de muerte?» Nada en el mundo nos podría gustar más. Efectivamente; este comienzo de Tristán e Isolda, en una de sus versiones primitivas, es el prototipo del arranque de un relato novelesco.
Notable pintor y brillante grabador, autor de celebradas estampas satíricas, William Hogarth (1697-1764) es uno de los más destacados representantes del arte del siglo XVIII.