El enamoramiento es un rasgo único de la especie humana. Nuestras habilidades para proyectar el futuro, comunicarnos mediante el lenguaje y producir pensamientos abstractos y complejos se alían con mecanismos más primitivos y nos exponen a los flechazos.
El chamarilero es un muchacho que vende chácharas. Fuma como chacuaco, regala chupirules a sus amigochos y se las ingenia para divertir a todos con su chango. Un libro para imaginar y aprender con las palabras.
El charlatán es un relato embrujador, sin magia, no obstante. Para nosotros, para la gente de una era sin ingenuidad, es el equivalente a una historia de fantasmas. Algo espectral lo habita; un movimiento se ventila en él, de donde nacen todas las apariciones.