Tras una entrega de premios literarios de escasa importancia, un joven escritor ansioso por conseguir mayor visibilidad conoce a un extraño personaje: Guy Courtois, representante de una sociedad que lleva varios siglos vendiendo comienzos de novela a autores, primeras frases de obras maestras de
El hombre sentado en el pasillo describe, con la aparente frialdad de quien observa algo que le sobrecoge. A su vez, el protagonista de El mal de la muerte, aquejado de la imposibilidad de amar, contrata por unas noches a una joven en cuyo cuerpo él espera aún encontrar esa vida que le va.
Horse Badorties es el típico tío de los bajos fondos del East Village, un hippy trasnochado que se las sabe todas y siempre encuentra una salida para cada problema.