Nacido en 1877, Marcel Schwob "nada menos que el padre de una poesía distinta" -como lo definiera Apollinaire-, constituye uno de los representantes más destacados surgidos del simbolismo francés.
Hay pocas cosas más interesantes y reveladoras que volver sobre el primer libro de quien se convertirá en un gran escritor. Sobre todo si ese debut ha sido a lo grande.
En esta obra, además de adentrarnos en el misterio de la conjunción de los opuestos a partir de El Mensaje Reencontrado, el autor ha procurado profundizar en el enigma que surge de otro encuentro misterioso, el del individuo particular con la inspiración universal.