Maximilian von Altenberg es un ingeniero austríaco que viaja a Sarajevo en invierno de 1997, y en una taberna escucha una antigua balada cantada por Masha Dizdarevic –«la tártara, la de ojos grandes y fémures largos»– cuya belleza lo deja prendado.
Drewermann analiza aquí, desde el punto de vista de la psicología profunda, el valor humano que simbolizan algunas figuras femeninas de la Biblia.
Esta obra gira sobre todo en torno a los símbolos literarios, artísticos y religiosos, o para ser más exactos, en torno a la profundidad que determinamos objetos de la vida cotidiana -el Sol y la Luna, las flores, los números, el agua, el camino, la palabra, el banquete, el baile, algunos animale