Si usted cree que, por fin, ha comprendido lo que es el Zen, comete el error más grande de su aprendizaje. En el Zen no hay nada que comprender. El Zen nada enseña ni muestra; nada condena, aprueba, recomienda, reglamenta o anuncia.
Don Sando y Miguel son dos veteranos macheteros, maestros de un antiquísimo arte marcial afrocolombiano, que parten tras el rastro de los «juegos de sombra», unas técnicas de combate prácticamente olvidadas, y en particular tras el legendario arte del «Elástico de sombra», que permite a quien lo