Concebida como una parodia del Ur-mito y una alegoría de la guerra fría en clave de novela de campus «Giles, el niño-cabra» es una prodigiosa locura llena de humor y desencanto, un texto complejo y carnavalesco, ambicioso y divertido donde lo mitológico, lo teológico, lo político y lo académico s
Giles, el niño-cabra, traducida por primera vez al español, es, junto a El plantador de tabaco, el otro ocho mil novelesco de John Barth y, para muchos, la mejor obra del autor.
Hace tres mil doscientos años, un escriba redactó en Babilonia en once tablillas de arcilla la historia de un rey, Gilgameš de Uruk, que quiso medir sus fuerzas con dioses, monstruos y humanos y acabó comprendiendo que se le iban escapando el cariño, la felicidad y la vida misma.
¿Qué es lo que puede hoy el pensamiento de Deleuze y Guattari? Esta inquietud resuena a lo largo del libro, tensionando conceptos de un trabajo colectivo que tendió puntos de encuentro entre esferas diversas de las artes, humanidades y ciencias sociales.