Escritas en las Islas Marquesas poco antes de morir, estas rabiosas páginas constituyen el testamento de un artista consciente de la importancia de su obra pero condenado al exilio por la ceguerra de la crítica
No se trata de una exposición sistemática sobre el amor, y todavía menos de un libro de recetas para tener éxito en el amor. Tampoco es una historia de amor presentada como un ejemplo.