Hace 30 años las ofrendas de muertos eran para mi cosa muerta, costumbres rurales sin sentido, dicho de otra forma, no sabía ni jota de ellas. En mi casa no se acostumbraron jamás. Mi mamá francamente rechazaba cualquier cosa relacionada con la muerte.
Anticipándose a las vanguardias artísticas del siglo XX e inaugurando la gran tradición surrealista que recorre el arte belga, James Ensor (1860-1949) pronto empezó a crear un reino de máscaras, del que será rey, descubriendo un país, provincia a provincia, con sus sitios pintorescos y sus lugare
Jamilpa es el sitio onírico, el rincón irreal donde confluyen los sueños que suelen confundirse con la vida.
«Yo era la desesperación de nuestra madre. Pero cuando papá me dio las llaves de su biblioteca, mi corazón se llenó de alegría. ¡En medio de todos esos libros! ¡No podía esperar a leerlos todos! »