El modelo-ciudad, que todavía hoy atrae a las zonas urbanas del planeta a un número creciente de personas, sigue prometiendo integración y emancipación pese a haber agotado de hecho su propia capacidad de inclusión.
A finales de los años cincuenta, Hilda, una joven de origen humilde, entra a trabajar como sirvienta en la casa del hacendado Ignacio Casares en Arequipa. Al poco tiempo es seducida por su patrón, que aprovecha hábilmente su ingenuidad ante el poder y el dinero.
“…Sobre el océano y la tierra se cernía la niebla, densamente mezclada con humo; una lluvia fina caía perezosa sobre los oscuros edificios de la ciudad y sobre el agua turbia de la rada.