Ni ángel ni bestia, según la conocida sentencia de Blaise Pascal, el ser humano no posee una naturaleza predada y conclusa, sino una condición histórica y contingente, polifacética y ambigua.
La condición humana es ya condición digital. La aceleración de la digitalización durante la pandemia no ha hecho sino confirmar el camino hacia la digitalización de la vida que emprendimos en los primeros años de este siglo.
¿Cómo comprender el presente de sociedades que han conocido el desmoronamiento del «paraíso» comunista y vivido los delirios nazi-fascistas? ¿No sería vano definirlas por su régimen político a la vista de la evolución de las democracias occidentales desde la simbólica fecha de mayo de 1968?
El presente libro es un penetrante estudio sobre el estado de la humanidad en el mundo contemporáneo, contemplada desde el punto de vista de las acciones de que es capaz.