La expansión del cristianismo en el Imperio romano sigue siendo una incógnita para los estudiosos. ¿Cómo pudo un grupo mistérico del Mediterráneo oriental desarrollarse hasta sustituir a los reconocidos y bien financiados cultos que contaban con el respaldo del imperio y de la aristocracia?
Drewermann habla de las verdades antiguas de la fe con un lenguaje nuevo, ricamente imaginativo y que apela a las razones del corazón. La palabra de la fe sana y salva, protege, redime y fortalece el espíritu con la fe capaz de derrotar al miedo y la angustia.
Decir que "el cuerpo habla" es una metáfora muy pertinente para la problemática psicosomática tratada desde la terapia familiar sistémica, objeto de este libro.