En su libro de cuentos más osado y sorprendente hasta la fecha, Etgar Keret sigue deslumbrando por su capacidad para crear vínculos de empatía ante las situaciones más disparatadas.
Esta es una pequeña ciudad que vive alrededor de una fábrica de cerveza. El padre del narrador es el encargado y su tío Pepin uno de los trabajadores.