"Escribí Las venas para difundir ideas ajenas y experiencias propias que quizás ayuden un poquito, en su realista medida, a despejar los interrogantes que nos persiguen desde siempre: ¿es América Latina una región del mundo condenada a la humillación y a la pobreza? ¿Condenada por quién?
Las víctimas han sido consideradas tradicionalmente como el precio exigido por la marcha de la historia. Pero a partir del horror de las dos guerras mundiales han alcanzado visibilidad social y han pasado a ocupar un espacio político, controvertido pero incuestionable.