La dulzura forma parte de ese movimiento que es sin límite. Y es por eso que puede ser una fuerza de resistencia a la opresión mayor, política, psíquica.
Al igual que exhumar restos fósiles, historias o mitos del pasado, el acto de desenterrar viejos pensamientos puede tener varios sentidos. Aquí tiene uno estrictamente político y filosófico: una “arqueología” que es entonces "política de la filosofía”.
Obedecer, creer, crear, son las tres formas del apego a la vida que David Lapoujade, filósofo de singular agudeza, extrae de uno de los libros más descuidados de Henri Bergson, su obra final, Las dos fuentes de la moral y de la religión, aquella obra que, como en Spinoza, podría corresponder, si
Los ejercicos aquí propuestos se refieren a situaciones colectivas estructuradas, en las que a través del jefe de grupo se plantean problemas y conflictos simulados.