La retórica experimenta hoy una asombrosa renovación. De la seducción a la publicidad, de la vida política a las ciencias humanas, no hay sitio donde no se la encuentre.
Entender la angustia como angustia del nacimiento y no como potencia del fin, ni como angustia de muerte, constituye la clave de este libro intempestivo que formula un verdadero principio de esperanza para nuestro tiempo de crisis.
«Llevaba un rato buscando algo así como un nuevo comienzo. Injusto o extraño, quizás, pedirle eso al tiempo: la posibilidad de empezar, de empezar de nuevo. Lo único que tenía que hacer, o eso creía entonces, era responder a una pregunta: ¿cómo lo reinvento todo?»