Matias Aires (1705-1764) en su obra más importante, Reflexiones sobre la vanidad de los hombres (1752), critica toda aspiración humana resumiéndola al fruto de las vanidades.
Las esperanzas de la democracia y del pacifismo se ha arruinado por el autoritarismo: ¿hay algún ámbito de la vida que no se haya visto envenenado por este fracaso? Ni siquiera el progreso parece tener sentido. Todo ha sido razón de miseria, todo será usado para la guerra.
Lo que empezó siendo un artículo para La Critique sociale en el que se cuestionaba la doctrina marxista del crecimiento ilimitado de las fuerzas productivas acabará adquiriendo las dimensiones de un ensayo que pretende hacer el inventario de la civilización actual.