Con frecuencia se afirma que el racismo ha desaparecido y forma parte del pasado como el sistema que lo engendró --el colonialismo--, sin embargo, la discriminación contra la población afrodescendiente persiste y forma parte de la vida cotidiana.
Tras siglos errando por entre formalismos, la ciudadanía debe hacer acopio de sus tradiciones y adecuarse a la nueva pluralidad del mundo; debe aprender a escuchar y comprender las distintas voces y proyectarse en ellas. Sólo así conseguirá realizar su compromiso con la suerte del mundo.
"¿Fin de la Historia? Para nosotros, no es ninguna novedad. Hace ya cinco siglos, Europa decretó que eran delitos la memoria y la dignidad de América. Los nuevos dueños de estas tierras prohibieron recordar la historia, y prohibieron hacerla. Desde entonces, sólo podemos aceptarla."
Con el rigor y sistematicidad que le caracterizan, Hans Küng fundamenta en este libro por qué y cómo el cristianismo de convicciones críticas puede responder de su fe ante su propia razón y su entorno social.