Los encuentros que Martin Heidegger mantuvo con la élite científica entre 1959 y 1969 constituyen la prueba fehaciente para echar por la borda, de una vez por todas, aquellos prejuicios en torno a la supuesta hostilidad que mantuvo en contra de las disciplinas científicas y sus métodos.
Instigado, según sus propias palabras, por su amigo y psiquiatra Mony Elkaïm, Félix Guattari asume a principios de la década de 1980 el desafío de comenzar una serie de encuentros con la intención de “ir más allá de la perspectiva crítica” que había revolucionado la filosofía, el psicoanálisis y
En este segundo bloque de encuentros con colegas y allegados importantes de la escena intelectual francesa, como Isabelle Stengers, Jean-Claude Polack, Éric Alliez, Gilles Châtelet, o Danielle Sivadon, Félix Guattari despliega, desde sus componentes más simples a los más complejos, su cartografía
Este tercer conjunto de encuentros que agrupa, alrededor de Félix Guattari, a figuras relevantes de la psiquiatría, la filosofía, el psicoanálisis y la antropología, se mueve en dos registros muy distintos.
La raza humana ha buscado a lo largo de su existencia un oráculo que le pudiera dar respuesta a todas las preguntas que tuviera; a predecir el futuro; a guiarnos en la oscuridad.
El autor de este libro parte de que hoy, la consumada la actual vuelta de siglo y de milenio, nunca a tanta riqueza correspondió tanta desigualdad; nunca a tal despliegue de “civilidad” le fue inherente un campo de barbarie tan vasto.