Friedrich Dorguth (1776-1854) es el primer seguidor al que Schopenhauer reconoce como tal, de ahí que lo llamara su ‘ protoevangelista’.
Este libro reúne los textos sobre arte que Augusto d’Halmar publicó en diversos diarios y revistas entre 1900 y 1950. Son críticas, estudios, crónicas y recuerdos de un período marcado por la complicidad entre artistas y escritores.