Motivado por su amistad con el joven Larbi Layachi, Bowles decidió acometer la preservación de la cultura oral magrebí a principios de los años sesenta. Layachi no sabía leer ni escribir, pero se reveló como un maestro de la narración.
Entre el ensayo y la memoria, Ignacio Echevarría nos ofrece una evocación panorámica y reflexiva de Claudio López Lamadrid (1960-2019) como el prescriptor que representa el modelo más plausible de editor en el siglo XXI.