Almeida Farias

En su palacete parisino de la avenida de Iéna, 51, el mecenas y coleccionista Calouste Gulbenkian protagoniza un encuentro entre tinieblas con el artista plástico que conduce la acción de este relato: ensoñaciones y recuerdos de sus obras más queridas y cómo llegaron a formar parte de su colecció

McKenzie Wark

“Esta sería una autobiografía sexual si McKenzie Wark no hiciera estallar la presuposición de que el sexo y el género son binarios y que el sujeto es uno e indivisible.

Ciencia, política y crimen organizado en el golfo de California
Brooke Bessesen

México es hogar de la vaquita marina, el cetáceo más pequeño del mundo.