La historia de Ediciones Akal se inicia en 1972, y desde los primeros momentos quedó claro su compromiso con la calidad y el rigor de los libros publicados, buscando textos que, al margen de modas pasajeras, constituyesen un fondo sólido y coherente de largo alcance, aun cuando algunos de los autores no gozasen en esos momentos del beneplácito del establishment cultural. En sus cuarenta años de existencia ha formado un catálogo de más de tres mil títulos organizados en cerca de cuarenta colecciones que abarcan todos los campos de las humanidades, del arte a la política, pasando por la historia, la antropología, la filosofía, la economía, el cine o la música. A ello se suma la edición de textos clásicos (desde la Grecia clásica al siglo xix) y colecciones de literatura contemporánea, además de una completa colección de diccionarios surgida con la voluntad de convertirse en referencia ineludible en sus correspondientes campos. Recientemente se han incorporado a su catálogo sendas colecciones de astronomía y divulgación científica. Akal en la actualidad En la actualidad, la programación de Ediciones Akal se articula en torno a tres líneas fundamentales: el libro universitario, con manuales, monografías y ensayos dirigidos tanto a estudiantes como profesores y profesionales de las distintas disciplinas; la alta divulgación, dirigida a un público amplio; y una completa línea de enseñanza que, además de los libros de texto, ofrece una amplia gama de materiales complementarios como diccionarios, guías didácticas, cuadernos de actividades, adaptaciones de textos clásicos y ediciones de obras literarias especialmente preparadas para la ocasión.

Ricos y deliciosos libros oaxaqueños.

Fundada en Madrid en 1996.

Unos cuantos años de actividad editorial y unos cuantos títulos publicados convierten a Arena Libros en la realización de una experiencia singular.

Nunca será bueno, sin embargo, ningún momento para airearla, y menos aún para presumir de ella. Llamada al fracaso, su más que previsible asfixia tras las primeras respiraciones no se ha producido. Inadvertida para casi todos, invisible e inaudita para ojos bien abiertos y oídos bien dispuestos, sólo cabe decir que la trama de esa experiencia ya está al alcance de quien quiera perseguirla.

La mencionamos únicamente para subrayar que su existencia sobrepasa la dimensión del proyecto, y que, ahora que hablamos, ya no lo hacemos para declarar la sencilla intención de llevarla cabo o para prever, con mayor o menor determinación, su próximo y deseable cumplimiento. La mencionamos también para decir que nosotros, los editores, no somos esa experiencia. A ella le debemos lo que somos y ella nos ha vuelto incapaces de decir quiénes somos: nunca estuvimos hechos para la identificación.

Nuestra actividad editorial es independiente («non serviam»). Tanto que lo es incluso de quien efectivamente quiso proyectarla.

Cactus es una comunidad de cuatro monjes consagrados a la traducción, la diagramación, la lectura de libros, y a la escritura de opúsculos. Los muros del monasterio comenzaron a apilarse en los primeros años del milenio a fuerza de remolinos, como edifican los vientos sin saber por qué un montoncito de hojas. Y sin quererlo, los ahora monjes se encontraron un día protegidos de los lazos mundanos de los prestigios, las jefaturas, las competencias, y de la invasión del ruido mental que hace la polis, que no deja pensar. Se encontraron en un espacio habitable. Los muros, claro, se resquebrajan y filtran desde el principio, no por viejos, sino porque finalmente siempre se está a la intemperie. Pero los monjes tienen paciencia. Y tienen otras cosas que hacer, pero no tienen nada mejor que hacer.
La bóveda del monasterio emula una constelación de obras y de autores que no andan recortando a las personitas y sus dimes y diretes, ni son dramaturgos en el teatro de las personificaciones. Sueltan fuerzas, dinamismos, procesos, que llenan un cosmos infrahumano. Pues un espacio habitable, antes que creadores de humanidad, necesita creadores de atmósfera.

En 1999, Jaume Vallcorba, entonces profesor de literatura de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, fundó la editorial Acantilado. Con una experiencia de veinte años en la editorial catalana Quaderns Crema, que había adquirido un merecido prestigio de calidad tanto por su catálogo como por el cuidado exquisito de sus ediciones, Vallcorba se lanzó a la creación de una nueva editorial, concebida como un espacio de reflexión transversal en el tiempo y en los géneros, con la intención de apostar fundamentalmente por la literatura.

Así, Acantilado ha emprendido la publicación regular de autores imprescindibles de la mejor tradición literaria europea, tanto patrimonial como contemporánea. Una de sus mayores satisfacciones en este terreno fue la concesión del premio Nobel a Imre Kertész, de quien había publicado ya tres libros. Al mismo tiempo, ha abordado, con el mayor esmero, la publicación de obras clave, como las Memorias de Ultratumba de Chateaubriand, las Conversaciones con Goethe de Eckermann, la Vida de Samuel Johnson de Boswell o Los ensayos de Montaigne.

Los primeros títulos fueron presentados en la Feria del Libro de Madrid de 1999 y ya desde el principio gozaron de una extraordinaria aceptación por parte del público lector y de la crítica especializada. Si bien la principal dedicación de Vallcorba ha sido la confección de un catálogo, lo esencial de ese catálogo es que los libros puedan dialogar entre ellos sin dificultad, articulando un paisaje coherente. Al mismo tiempo, es de destacar el cuidado exhaustivo con que se abordan no sólo la traducción y edición de los textos, sino también su presentación física, el libro como objeto: los libros de Acantilado están impresos en papel con un ph neutro y cosidos con hilo vegetal para garantizar su durabilidad. La editorial es totalmente independiente y pretende moverse al margen de las modas, en un sutil equilibrio entre su vocación intelectual y lo económico.

En 2002, Jaume Vallcorba recibió el Premio Nacional a la mejor labor editorial cultural concedido por el Ministerio de Cultura, y muy poco después la Medalla de Oro al Mérito Cultural del Ayuntamiento de Barcelona, así como la Gran Orden al Mérito Cultural de la República de Polonia, por su contribución a la proyección de la literatura polaca en el mundo hispánico.

En 2010, Jaume Vallcorba recibió el 'Reconocimiento al Mérito Editorial' de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (México) y en 2014 fue galardonado con el Premio Nacional de Cultura de Cataluña.