Orlando González Esteva (Palma Soriano, Cuba, 1952) reside en Estados Unidos desde 1965. Entre sus libros de versos figuran "Mañas de la poesía" (Edición del autor, 1981), "El pájaro tras la flecha" (Editorial Vuelta, 2988), "Escrito para borrar" (Ediciones La Palma, 1997) y "La noche" (Galería Stampa, 2003).
Ha publicado los siguientes ensayos de imaginación: "Cuerpos en bandeja" (Artes de México, 19998), "Mi vida con los delfines" (Trilce Ediciones, 1998), "Amigo enigma: Los dibujos de Juan Soriano" (Ave del Paraíso, 2000) y dos antologías: una de apuntes de José Martí, "Tallar en nubes" (Aldus, 1999), y "Concierto en La Habana" (Artes de Mexico, 2000), textos, de varios autores, dedicados a la capital cubana. "Hoja de viaje" (Pre-Textos, 2003) recoge su versiones de haiku de Kobayashi Issa.
Eustaquio Barjau Riu (Majadahonda, Madrid, 2 de julio de 1932), filólogo y traductor español, catedrático de Alemán del instituto Cervantes y de Filología Alemana en la Universidad Complutense de Madrid. Ha traducido a Gotthold Ephraim Lessing, Friedrich Hölderlin, Novalis, Peter Handke, Max Frisch y Martin Heidegger, entre otros, y ha escrito ensayos propios sobre Antonio Machado y Rainer Maria Rilke. En 2003 recibió el Premio Nacional a la obra de un traductor, y además ostenta la Cruz del Mérito de la República Alemana. En los años 2006 y 2007 enseñó en la Universidad de Münster, en Alemania.
Damián Bayón (Buenos Aires, 1915-París, 1995) se definía como poeta, pero con la sensibilidad corregida por la disciplina de la historia y el rigor de la crítica.
Cursó estudios de Arquitectura en la Universidad de Buenos Aires y también, aunque sea su faceta más desconocida, cultivó y promovió la poesía: fue fundador de la revista Bitácora y publicó cinco libros de poesía así como el primer volumen de sus memorias.
Se introdujo en la historia y la crítica de arte de la mano de Jorge Romero Brest, con quien participó en la fundación de Ver y estimar (1948). En plena postguerra se establece en París, donde conoce a Giulio Carlo Argan y a Pierre Francastel, de quien, en palabras de Julián Gallego, fue “su más fiel discípulo”.
Tras unos años vinculado a la Ecóle Practique des Hautes Études, marcha a la Universidad de Puerto Rico para enseñar Historia y Apreciación del Arte, donde vive una etapa corta pero intensa a causa de su encuentro con los intelectuales españoles exiliados. En esta etapa escribe Construcción de lo visual, que se publicaría en 1965. Antes de su regreso a Europa, Bayón tradujo al castellano obras primordiales de Malraux, Francastel o Barr.
De vuelta a París se doctora en la Sorbona con una tesis, dirigida por Francastel, sobre el encargo en la arquitectura castellana del siglo XVI, L’architecture en Castille au XVIe siècle (1967), editada en español bajo el título Mecenazgo y arquitectura en el dominio castellano (1991). Esta obra tendrá sus desarrollos laterales en diversos ensayos sobre el manierismo español, el monasterio de El Escorial, etc., recogidos en el libro recopilatorio Testigo ocular (1995).
Becario de la Fundación Guggenheim (1970), consejero artístico de la Unesco, ejerció la docencia en diversas universidades americanas y europeas, fundamentalmente en Austin (Texas) y la Sorbona.
Todd Grimson (Seattle, 1952) es poeta y escritor. A los 22 años, tras haber pasado por todo tipo de empleos sin futuro, encontró trabajo en la unidad de cuidados intensivos del hospital para veteranos de Portland, Oregón, ciudad en la que reside desde niño. Posteriormente pasó a trabajar en el servicio de urgencias del Legacy Emanuel Hospital Center, en el que suele tratarse a la mayor parte de las víctimas de crímenes violentos de la ciudad, una experiencia intensa que dio pie a su primera novela, Within Normal Limits, la cual escribió bajo la tutela de Paul Bowles, con el que estudió durante un taller de escritura veraniego en Tánger. Publicada en el prestigioso sello Vintage Contemporaries, Within Normal Limits no sólo tuvo una buena recepción crítica sino que además ganó el Oregon Book Award en 1988.
Poco antes de la publicación de esta primera novela, Grimson fue diagnosticado por primera vez con esclerosis múltiple, una enfermedad degenerativa incurable, cuyos síntomas, sin embargo, remitieron temporalmente para volver a reaparecer en 1991. Repentinamente afligido, incapacitado y obligado a enclaustrarse en casa, Grimson comenzó a experimentar sueños cada vez más vívidos y surrealistas, que posteriormente serían el origen y la principal inspiración de su siguiente novela, Brand New Cherry Flavor, que mezcla este paisaje onírico y fantasmagórico con la innovación del realismo cinematográfico (en palabras del autor: «un concepto evidentemente emparentado con el realismo mágico, que podríamos describir de manera básica como la vida + efectos especiales»). Grimson depuró esta personalísima mezcla en su siguiente y más celebrada novela, Acero (Es Pop Ediciones, 2010), una narración vampírica, negra y urbana, ambientada en el Los Ángeles de finales de los noventa y considerada todavía hoy una de las mejores y más innovadoras novelas de horror jamás escritas.
Sin embargo, sus crecientes problemas con la esclerosis obligaron a Grimson a apartarse por completo de la escritura durante una larga temporada, hasta que recientemente comenzó a publicar en diversas revistas una serie de relatos cortos firmados con el alias literario “Innocente Fontana”, recopilados en 2012 en el volumen Stabs at Happiness.
Oakley Hall, prolífico novelista, autor entre otras de Downhill Racers y Warlock -ambas llevadas al cine- y celebrado profesor de escritura creativa, falleció en Nevada City (Nevada). Tenía 87 años y murió por un cáncer y un fallo renal.
Nació en San Diego, pero creció en Honolulú (Hawai), donde su madre se mudó tras divorciarse. De adolescente realizó todo tipo de trabajos, desde servir mesas a cortar caña de azúcar, hasta que entró en la Universidad de Berkeley. Al graduarse, con la II Guerra Mundial arreciando, se hizo marine.
Tras el conflicto bélico, se mudó a Nueva York y estudió en la Universidad de Columbia. Pero su vida como escritor ya había comenzado: en dos semanas escribió su primera novela, Murder City, que conseguía publicar en 1949. El crimen y el misterio fueron sus principales aliados literarios, aunque también fue célebre por las novelas que situó en el lejano oeste americano, como The Bad Lands, The coming of the kid, Apaches y Separations.
No obstante, la más conocida es Warlock (1958). Definida por el escritor Thomas Pynchon como "una de nuestras mejores novelas americanas, es el escenario de una compleja red de conflictos morales y personales a los que se ven enfrentados varios pistoleros y hombres fronterizos en una ciudad del lejano oeste, Warlock".
La trama estaba construida de forma tan cinematográfica que Hollywood vio inmediatamente una posible película y antes del año de su publicación, se estrenaba el filme, con Richard Widmarck y Henry Ford de protagonistas. El libro se convirtió en obra de culto e incluso un grupo de música se puso el nombre del escritor en su honor a la obra.
Otra de las muchas novelas escritas por este hombre intrigado, entre otras cosas, por los conflictos de personalidad, fue Downhill Racers, cuyo filme tuvo a Robert Redford como protagonista, un esquiador de éxito en constante conflicto con su entrenador, al que dio vida Gene Hackman.
A veces le gustaba firmar bajo seudónimos como O. M. Hall o Jason Manor y, en búsqueda constante de nuevos argumentos para su obra, también llegó a explorar el drama psicológico en obras como Lullaby. En diversas obras de misterio utilizó al personaje del periodista Ambrosie Bierce como protagonista aunque no llegó a crear un icono literario como el Philip Marlowe de Raymond Chandler.
Durante dos décadas, hasta que decidió jubilarse en 1990, Oakley Hall dirigió el programa de escritura creativa de la Universidad de California, en el que estudiaron entre otros el hoy celebrado Michael Chabon y Richard Ford. Además de sus novelas de ficción, escribió dos obras dirigidas a ayudar a escritores noveles y el libreto de una ópera.
James Clarence Mangan (1803-1849), poeta, ensayista, traductor y cuentista irlandés, tuvo una vida breve y desgraciada, regada de alcohol y láudano, que lo convirtió en un autor maldito al que la crítica considera «el Poe irlandés», tanto por su vida melancólica como por su obra visionaria e innovadora. Escribió mucho y de manera dispersa en innumerables folletos, revistas y periódicos irlandeses apoyando en muchas ocasiones la causa nacionalista, aunque apenas ganaba para vivir y no vio publicado un solo libro suyo en vida. Un día de junio de 1849 fue encontrado por unos amigos agonizante en un edificio abandonado de Dublín. Murió días después, cuatro meses antes de la muerte de Poe. Para Chesterton, Mangan es «el más grande de los modernos maestros irlandeses de literatura» y su descarnada figura envuelta en un tieso capote azul, cubiertos sus cabellos canos con un sombrero raído y con un eterno paraguas en la mano, quedará para siempre grabada en la memoria de la ciudad de Dublín. La fe de Mangan en el mundo espiritual, pleno de visiones, y su afición a las historias de fantasmas, así como su fino humor y escepticismo impregnan las historias reunidas en este volumen, entre las que destacan Las treinta redomas, relato que parece haber inspirado el análisis de asociación psicológica de Los crímenes de la calle Morgue de Poe, Una aventura extraordinaria en las sombras, en el que se encuentra un antecedente del diálogo interior característico del Ulises de Joyce,y Una dosis de sesenta gotas de láudano, auténtico prontuario de su credo estético, ético y hasta literario.
James Clarence Mangan, «el Poe irlandés», nació en Dublín en 1803. Su padre, un borracho empedernido, regentaba una tienda de comestibles en un barrio pobre de la ciudad. Mangan estudió en la escuela Saul’s Court, donde aprendió alemán y rudimentos de varias lenguas europeas. A los quince años, cuando su padre perdió el negocio, tuvo que ponerse a trabajar como copista durante diez largos años en sórdidas oficinas. Fue en ese periodo cuando comenzó su afición al alcohol y al láudano –como De Quincey, del que había leído las Confesiones–, y cuando empezó a escribir poesía. Tuvo una historia de amor no correspondido con la joven Margaret Stackpole de la que el poeta salió bastante tocado. Se vio obligado a traducir numerosas obras para sobrevivir, especialmente de poetas alemanes, que reunió en dos volúmenes en Anthologia Germanica (1845).
En 1842 el diario nacionalista The Nation le ofreció un salario fijo por su colaboración, pero no pudo mantenerlo debido a su afición al láudano. En junio de 1849, enfermo y famélico, se derrumbó en un edificio abandonado donde fue encontrado por sus amigos. Ingresado en un hospital, falleció días después de cólera morbo.
Erckmann-Chatrian fue el seudónimo que escogieron dos autores franceses nacidos en Meurthe (Moselle, desde 1918), en la región de Lorena, y que utilizarían trabajando en conjunto durante la mayor parte de su famosa y exitosa, aunque no desde los inicios, carrera literaria.
Juntos esbozaban las tramas de sus historias, sin embargo, era Émile Erckmann el que se encargaba de darles forma escribiéndolas. Por su parte, Alexandre Chatrian ejercía de corrector y de agente literario, colocando los originales para después negociar las condiciones con los editores.
Llamados los hermanos siameses, debido a la dependencia que ambos adquirieron derivada de la popularidad con la que sus historias fueron acogidas, iniciaron su aventura en 1847, año en el que comenzaría una amistad que solo se vendría abajo hacia el final de sus vidas.
Émile Erckmann (Phalsbourg, 1822 – Lunéville, 1899) y Charles Louis Gratien Alexandre Chatrian (Soldatenthal, 1826 – Villemomble, 1890), nombres de los autores que se refugiaron bajo el alias de Erckmann-Chatrian, se conocieron en el verano de 1847, en Phalsbourg.
Escritor español nacido en Madrid en 1960. Su verdadero nombre es José Antonio Álvaro. Residió en La Coruña, donde estudió en la Escuela Superior de la Marina Civil, estando durante varios años en el mar. Durante los años 90 fue un prolífico autor de relatos de género fantástico, siendo galardonado con premios como el Ignotus y el Pablo Rido. Tras su primera novela, El hombre de la plata (2000), ha publicado obras de diversos géneros: histórico, thriller, fantástico, etc. También ha destacado como editor: la revista Galaxia, dirigida por él, fue elegida en 2003 como mejor publicación de literatura fantástica por la Asociación Europea de Ciencia Ficción.
Con su novela de 2004 Máscaras de Matar ganó la primera edición del Premio Minotauro, el premio de literatura fantástica mejor dotado de todo el mundo