Hannah Arendt no escribió una autobiografía, ni tampoco dejó cuadernos de notas al efecto. Además, le arredraba la idea de proyectar una imagen pública de sí misma.
Vivimos rodeados de formas de discriminación —unas sutiles, otras groseramente evidentes— que crean abismos entre las oportunidades que se ofrecen a hombres y mujeres.
Cómo explicar la oscuridad de uno de los héroes éticos y literarios mas importantes del siglo XX?
¿Será porque ningún país puede reclamarlo?
“Un exiliado político de nacimiento”, de ese modo se describía.
Lo que persiste, lo que se borra, lo que resiste. El archivo no es solo lo que permanece, también es lo que falta, aquello que emerge como una forma de lucha contra el olvido.