Es una gran suerte tener un abuelo, pero si es tan valiente como el abuelo Ignacio, más todavía. Sin exagerar te cuento que él ha peleado contra veinte luchadores al mismo tiempo, ha vencido a un hombre lobo, a un robot, a un vampiro y a su archienemigo el Temible Doctor Landú.
Puesto que, como lo formulara ya el historiador Raul Hilberg, el Holocausto en Alemania es parte de la historia familiar, el álbum de recuerdos y la enciclopedia conviven uno junto al otro en la biblioteca del hogar.
Samuel Langhorne Clemens (1835-1910), conocido como Mark Twain, escribió´ Mi amor platónico en 1898, a los sesenta y tres años; pero no apareció´ hasta 1912 en Harpers Magazine. Es fácil reconocer a Twain en el narrador, de hecho, dio muchas pistas para ello.