Hayashi Fumiko (1903-1951) vivió una infancia marcada por la pobreza y el desarraigo. En 1922, tras graduarse en el instituto, Fumiko se trasladó a Tokio siguiendo los pasos de un joven que le había prometido matrimonio. En la capital sobrevivió desempeñando trabajos mal pagados y viviendo con diversos amantes. La efervescente vida cultural y literaria de la ciudad estimuló su talento natural para la escritura y su formación autodidacta la dotó de un estilo propio, audaz e incisivo. Su fascinante autobiografía Diario de una vagabunda, publicada inicialmente por entregas entre 1928 y 1930, le procuró un éxito sin precedentes. Escritora, reportera de guerra y viajera incansable, su producción destacó por su calidad y gozó del reconocimiento del público.
Takashi Sasaki (n. 1939, Hokkaido) se crió en Manchuria. Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, su familia huyó de Manchuria y regresó a su tierra natal. En 1962 ingresó en la Universidad Sophia, en Tokio, una de las más prestigiosas del país. Justo cuando se graduaba, ingresó en la Compañía de Jesús. Pasados tres años de noviciado en Hiroshima, regresó a Tokio y estudió Filosofía durante dos años. Tras una profunda reflexión, decidió abandonar la Compañía de Jesús, regresó a su pueblo y se casó. Trabajó como profesor de Español y Pensamiento Español en universidades de varias ciudades japonesas. Actualmente está jubilado, vive en Minamisōma y es autor del blog Monodiálogos.
Ihara Saikaku (1642-1693) fue el novelista más importante del siglo XVII. En 1675, tras las muertes de su esposa y de su hija, se retiró del mundo para dedicarse en exclusiva a la escritura. En 1682 publicó Hombre lascivo y sin linaje, su primera obra en prosa. Posteriormente llegarían Cinco mujeres apasionadas, Vida de una mujer amorosa y la soberbia El gran espejo del amor entre hombres, en las que describe con talento y naturalidad la vida alegre en los barrios de placer de las grandes ciudades japonesas. Saikaku gozó de gran éxito y popularidad y supo acercar la literatura a una clase comercial cada vez más pujante y que demandaba historias reflejo de su propia vida.
Frederick Hadland Davis fue uno de los principales estudiosos ingleses de la cultura y la filosofía de Extremo Oriente. Escribió numerosas obras relacionadas con la historia y el folclore de Japón y China como El noveno inmortal y otros cuentos de China y Japón (1931) o Japón: de la Edad de los Dioses a la caída de Tsingtau (1916). Fue también gran experto en orientalismo y en los místicos persas, en especial Rumi y Jami a los cuales dedicó sendas obras. En esta edición se incluyen 32 grabados originales de la ilustradora inglesa Evelyn Paul que fueron realizados expresamente para acompañar la edición original de la obra de 1913.
José Joaquín Sánchez Espina, nacido el 19 de Diciembre de 1955 en Villalba del Alcor (Huelva), es profesor de japonés, traductor, excelente ceramista y un profundo conocedor de la cultura japonesa, no en vano ha vivido gran parte de su vida en el país nipón, donde ha desarrollado y perfeccionado su carrera artística en el mundo de la cerámica y el idioma. Ya de regreso a España se ha establecido en Oviedo donde ejerce sus dos pasiones, la enseñanza y la cerámica y colabora como traductor e intérprete para varias editoriales y empresas.
Cora Requena Hidalgo es Máster en Literatura por la Universidad de Chile y Doctora en Filología por la Universidad Complutense de Madrid. Es Profesora de Literatura y Medios Audiovisuales en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid. Su línea de investigación y últimas publicaciones giran en torno a la narrativa de tradición culta y popular en la literatura y en los medios audiovisuales japoneses.
Tokutomi Roka, el primer novelista japonés conocido en lengua española, nació en Kumamoto el 8 de diciembre de 1868 y es considerado por muchos el «Tolstói de Japón» no en vano el célebre autor ruso marcó el camino a seguir no sólo en su carrera literaria sino también en su filosofía de vida. En 1906 Roka tuvo la oportunidad de entrevistarse con Tolstói en Yasnaya Polyana y a su regreso a Tokio decidió poner en práctica los ideales del escritor ruso y vivir una «vida campesina». De su viaje por Europa, su encuentro con Tolstói y su peregrinaje a Jerusalén da testimonio «Junrei Kiko» [Notas de un peregrino]. La obra literaria de Roka alcanzó las cotas de éxito más altas de su época. «Namiko», se convirtió en el best seller por antonomasia de la era Meiji y su fama traspasó fronteras, llegando a ser publicada en inglés, francés, italiano y español con notable acogida por parte del público occidental.
Matsuo Bashō (1644-1694) está considerado no solo como el mejor poeta de haiku de Japón, sino también como el mejor poeta japonés de todos los tiempos. Nacido y educado como samurái, a los veintitrés años pasó a ser rōnin, ante la muerte de su señor feudal; pero en vez de seguir el camino de las armas, se orientó por el de las letras. Estudió clásicos chinos, Zen y las doctrinas de Confucio, y se hizo monje itinerante. Recorrió las tierras de la isla de Honshū en varios peregrinajes. Bashō murió por el quebranto físico que le causara uno de sus queridos vagabundajes. Gracias a Matsuo Bashō el haiku dejó de ser un entretenimiento literario divertido e intrascendente para convertirse en un canto a la vida de la naturaleza inserta en la vida cósmica, ahí donde palpita como nexo la vida humana.
Shimazaki Tōson (1872-1943) nació en Nagano y estudió en la universidad Meiji Gakuin. Fue maestro en una escuela femenina, pero hubo de dimitir tras enamorarse de una alumna. En esta época se dio a conocer en los círculos literarios como poeta romántico del «nuevo estilo». Regresó a la docencia como profesor de inglés en Komoro y, ya casado, se instaló en Tokio en 1906, año en que publicó su primera novela, El precepto roto, cosechando un éxito arrollador y agotando cinco ediciones ese año. Sus obras se caracterizan por su tono autobiográfico: Haru (1908), Ie (1910-1911). Tras la muerte de su mujer y un idilio escandaloso con una sobrina, Tosōn se trasladó a Europa. A su vuelta publica «Una nueva vida» (Shinsei, 1918), una confesión arrepentida por su comportamiento impúdico. Murió de un infarto en 1943 dejando una obra inacabada, Tōhō no mon («La puerta del Este»).
W. G. Beasley (1919-2006) nacido en Brackley, Inglaterra, fue uno de los pioneros en la introducción de la historia de Japón en las Universidades inglesas y uno de los investigadores más importantes sobre esta materia. Con su dedicación y su obra contribuyó a comunicar el conocimiento sobre Japón a un público más amplio. Tras servir en la Marina durante la II Guerra Mundial aprendió japonés y comenzó un idilio con la Historia de Japón que duraría toda su vida. Al finalizar sus estudios de Doctorado se convirtió en Profesor de Historia Oriental en la School of Oriental and African Studies, de la Universidad de Londres. Compaginó su labor como docente con la investigación, a esta última tarea dedicaría toda su vida. En 1983 el gobierno japonés le otorgó la Orden del Sol Naciente y en 1984 se convirtió en Miembro Honorario de la Academia Japonesa. Finalmente, en 2001 la Fundación Japón le otorgó su Premio en reconocimiento a su labor divulgadora e investigadora de la historia japonesa.