Tres cruces es el relato honesto y descarnado de un país atravesado por el narcotráfico y la violencia. Cada uno de los tres protagonistas de este libro lleva consigo la cruz de la culpa, el miedo, la ignorancia y la muerte.
Si Pavese tenía razón, si todo auténtico escritor es espléndidamente
monótono, cada esplendor pide indagar en qué radica su monotonía.
John Coetzee, un escritor de imaginación nada restringida, es
pródigo en recursos, en tratamientos, y discreto en usarlos. Lo
Publicados el mismo día que Temor y temblor y La repetición, estos Tres discursos edificantes de 1843 muestran el trasfondo religioso que da sentido a la obra de Kierkegaard. Lejos de ser textos marginales, revelan un solo propósito: interpelar al individuo en su existencia concreta.
John Stuart Mill escribió en su Autobiografía que era uno de los pocos ejemplos en Gran Bretaña de alguien que no es que hubiera abandonado las creencias religiosas, sino que nunca las tuvo: «Crecí en un estado negativo con respecto a las mismas.